Guía práctica de corrección literaria (I): Introducción y planificación

Escribir una novela es un maratón. Llegar a la última palabra del primer borrador no es la meta: es la mitad de la carrera. La siguiente etapa —la corrección— es la que transforma un manuscrito lleno de buenas intenciones en un texto sólido, limpio y listo para ser leído. Y sí, también es la fase en la que descubrimos que nuestros dedos tienen la extraña costumbre de escribir cosas que nuestra cabeza juraría que no puso ahí.

En esta primera entrega de la Guía práctica de corrección literaria, vamos a repasar qué tipos de corrección existen, por qué son necesarios y cómo organizar el trabajo para que no te abrume.

novela en bruto
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Tipos de escenas (Parte II): El motor emocional y dramático de tu novela

En la primera parte de esta serie hablábamos de las escenas como «los cimientos de una novela». Aprendimos a diferenciar entre escenas externas, donde sucede una acción visible entre dos o más personajes, y escenas internas, centradas en la vida interior del protagonista. También insistimos en que toda escena debe mover la historia hacia adelante, ya sea desde la acción o desde la emoción, y que conviene diseñarla con un objetivo claro en mente.

En esta segunda parte vamos un paso más allá. Vamos a explorar los tipos de escena desde su función dramática o emocional, una clasificación complementaria que te ayudará a dotar a tu novela de ritmo, coherencia y profundidad.


¿Qué entendemos por «función dramática» de una escena?

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Añadir comentarios en tu texto: ¿coma, paréntesis o raya?

Diferencias entre comas, paréntesis y rayas para hacer acotaciones en un texto literario.

En el mundo de la escritura literaria, la forma en que se introducen acotaciones o comentarios adicionales puede cambiar la percepción de una frase o incluso de un párrafo completo. Tres signos de puntuación juegan un papel fundamental en este proceso: las comas (,), los paréntesis (()) y las rayas (—). Cada uno tiene un propósito diferente y otorga un matiz único al texto. A lo largo de este artículo, exploraremos la historia de estos signos, cómo añadirlos desde el teclado y en qué contextos resulta más adecuado usar uno u otro.

signos

1. Historia de los signos

Las comas (,)

La coma es uno de los signos de puntuación más antiguos. Se remonta al antiguo griego, donde fue introducida por Aristófanes de Bizancio, un bibliotecario que buscaba facilitar la lectura en voz alta. Su propósito original era marcar pausas cortas, y desde entonces ha sido utilizada para separar ideas dentro de una oración o para delimitar elementos en una lista. A lo largo del tiempo, las comas también comenzaron a servir para introducir acotaciones, es decir, información adicional que se inserta en medio de una oración, pero que no afecta a su sentido principal.

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Aprende, escribe de lo que sepas

De hecho, aunque no sea para escribir, aprende.

Esto no es en sí un artículo, no creo que dé para tanto, incluso puede que lo que diga sea obvio para todos, pero creo que es necesario recordarlo.

Normalmente los que escribimos tenemos ideas que queremos hacer crecer, y la mayoría de las veces estas germinan en un entorno conocido. Desarrollamos situaciones que se parecen a las nuestras y hasta ahí está todo bien, son aguas conocidas.

Pero hay veces que nos gusta sacar los pies del tiesto y arriesgar. Ese es el momento en que tenemos que conocer qué sabemos, e intentar aprender lo que no.

Por ejemplo, para escribir de un género que no conocemos, como el de terror, tendremos que hacer una investigación que puede ir hasta donde queramos. Buscando listas de características del estilo o leyendo el mismo género durante un tiempo para sintetizar sus peculiaridades.

Si queremos que nuestros personajes tengan habilidades o profesiones de las que no conocemos nada, o lo hacemos a un nivel muy simple, tendremos que hacer los deberes y aprender lo necesario como para no meter la pata; por eso mis personajes suelen ser informáticos o soñadores…

Judo

Por ejemplo, esto es muy útil, lo de aprender, cuando se van a relatar escenas de acción. Yo sé algo de Judo porque lo practiqué durante años de niño. Ese conocimiento es cada vez más limitado pues se ha ido borrando de mi memoria: los pasos concretos, los nombres de las técnicas, etc. Pues hay que recordarlo para poder crear una escena realista, y que mantenga la tensión en el lector como si estuviera viendo un combate real en el que una estrangulación está a punto de tener éxito.

Así que nada, aprende a hacer cosas nuevas, no sólo será útil para escribir mejor, sino para el día a día.

Cantar de Gesta – Características y ejemplos

Seguimos con la serie en la que explicamos otros tipos de literatura, como le tocó su turno al haiku en otro artículo.

Hoy vamos a hablar del Cantar de Gesta, estilo que se originó en Europa en los siglos XI y XII, sobre todo en España, Francia, Alemania o Rusia.

Características

  • Son poemas épicos, la mayoría de las veces anónimos.
  • La métrica es irregular, aunque suelen ser versos de 14 sílabas, utilizando un lenguaje simple y expresivo.
  • Su longitud puede variar entre los 2000 y los 20000 versos.
  • Los héroes representan las virtudes de sus pueblos, mostrándolos como ejemplo a seguir.

Ejemplos

Uno de los ejemplos más claros en la literatura española es El Cantar del mio Cid, escrito al rededor del año 1200.

Este se puede encontrar en diversas versiones, en el siguiente enlace de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.

De los sus ojos tan fuertemente llorando,
Tornaba la cabeza y estábalos catando.
Vio puertas abiertas y postigos sin candados,
Alcándaras vacías, sin pieles y sin mantos,
Y sin halcones y sin azores mudados.
Suspiró mío Cid pues tenía muy grandes cuidados.
Habló mío Cid, bien y tan mesurado:

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