Al sur de la frontera, al oeste del sol

Hoy vamos a hablar de una novela del más internacional de los autores japoneses, del que siempre se queda a las puertas de ganar el Nobel de Literatura: Haruki Murakami.

Hoy hablamos de Al sur de la frontera, al oeste del sol.

Al sur de la forntera, al oeste del sol

Datos

Esta novela fue publicada por primera vez en 1992 y está narrada en primera persona.

El estilo, muy Murakami, y la longitud, para leérselo en 4 o 5 días sin dificultad, pues aunque son 270 páginas, el ritmo invita a no dejar de leer.

Resumen

La novela nos cuenta, desde el principio y en primera persona, la vida de Hajime, de sus relaciones, de sus aspiraciones y de la familia que crea. También nos habla de los problemas que él mismo genera con su familia.

En ocasiones se puede palpar el dolor de los personajes y puedes navegar por sus pensamientos, creo que eso hace único a Murakami.

Os dejo un resumen de la página de venta:

Hajime vive una existencia relativamente feliz –se ha casado, es padre de dos niñas y dueño de un club de jazz– cuando se reencuentra con Shimamoto, su mejor amiga de la infancia y la adolescencia. Y la atracción renace Hajime parece dispuesto a dejarlo todo por ella… Una historia sobre amores perdidos y recobrados, sobre la consumación de una promesa de plenitud, que destila la indefinible sensación de desajuste con el mundo que acucia al hombre contemporáneo.

Valoración Personal

Voy a empezar por el palo. Al comenzar a leer el libro tuve la profunda sensación de haberlo leído ya. Por el propio estilo del autor y los temas que suele mostrarnos, me pareció ver un historia similar a la de Tokio Blues, Sputnik, mi amor o 1Q84.

Ahora, la zanahoria. Está muy bien escrito, y da envidia. Incluso el final, que parece quizá incompleto, nos deja la sensación que la vida de Hajime continúa, pero que nosotros ya no podemos mirar por el agujero de la cerradura para poder seguir cotilleando.

Y como siempre, novela trufada de música, del gusto del autor, y que invita a investigar para cultivar nuestros propios gustos.

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