Guía práctica de corrección literaria (III): Corrección de estilo

Llegamos ya a la tercera parte de la Guía práctica de corrección literaria. Si la ortotipografía es la estructura que mantiene tu texto en pie, el estilo es el alma que lo hace vibrar. La corrección de estilo no busca cambiar tu voz como autor, sino ayudarla a brillar. Es el momento de limar repeticiones, afinar el ritmo y asegurar que cada frase haga avanzar la historia.


1. Qué es la corrección de estilo

La corrección de estilo es el proceso de revisar y mejorar la redacción para lograr un texto claro, fluido y coherente. Aquí no solo buscamos errores, sino oportunidades de mejora:

  • Eliminar redundancias y muletillas.
  • Mejorar la precisión del vocabulario.
  • Ajustar la longitud y estructura de las frases.
  • Mantener la coherencia en el tono narrativo.

2. No es reescribir tu libro

Un buen corrector de estilo no impone su voz, sino que se adapta a la del autor. El objetivo no es que el texto suene “perfecto” según un criterio externo, sino que sea consistente, natural y adecuado para tu público y género.


3. Problemas comunes de estilo (y cómo corregirlos)

a) Redundancias

Subió arriba al desván.
Subió al desván.

b) Muletillas

Palabras o expresiones que aparecen de forma obsesiva: “de alguna manera”, “en realidad”, “por supuesto”.
Solución: detectarlas y reducir su uso, sustituyendo por variaciones o eliminando si no aportan.

c) Frases largas y confusas

El personaje, que estaba cansado y hambriento después de un día agotador en el que había tenido que resolver múltiples problemas que se le presentaron, se sentó.
Agotado y hambriento tras un día difícil, el personaje se sentó.

d) Cacofonías

Repetición desagradable de sonidos: “Paco colocó pocas cosas”.
Solución: reescribir evitando repeticiones fónicas.


4. Ritmo narrativo y respiración del texto

La alternancia entre frases cortas y largas crea un ritmo que mantiene al lector interesado.

  • Frases cortas → tensión, dinamismo, impacto.
  • Frases largas → pausa, descripción, desarrollo.

Ejercicio: lee un párrafo en voz alta y marca dónde respiras. Si te quedas sin aire, probablemente necesites dividir la frase.


5. Coherencia de voz y punto de vista

Un error frecuente es cambiar el registro sin querer: pasar de un narrador sobrio a uno coloquial sin justificación.
Solución: revisar cada capítulo asegurando que el narrador mantiene su personalidad y que el punto de vista no se rompe.


6. Vocabulario preciso

Evita palabras comodín como “cosa”, “tema”, “hacer”. Sustituye por términos específicos que den fuerza a la narración.

Hizo un ruido.
Golpeó la puerta.


7. Lista rápida para tu revisión de estilo

  • ¿Hay frases demasiado largas o complejas que podrían simplificarse?
  • ¿Has eliminado redundancias y muletillas innecesarias?
  • ¿El narrador mantiene siempre la misma voz y tono?
  • ¿Varías la longitud de las frases para controlar el ritmo?
  • ¿Utilizas palabras precisas en lugar de comodines?

Conclusión

La corrección de estilo es el momento de sacar brillo a tu narración. No se trata de “arreglar” lo que has escrito, sino de potenciarlo para que el lector recorra la historia sin tropiezos y con la sensación de que cada palabra está en su lugar.


💡 En la próxima entrega: la corrección final y de coherencia interna, para cerrar tu texto con la máxima calidad antes de publicarlo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

×