Como vengo haciendo a principios de año, toca repasar los libros que leí durante el año anterior. En 2025 he completado una mezcla variada de fantasía, ciencia ficción, ensayo, novela contemporánea y clásicos, con autores tanto nuevos en mi lectura como otros que han vuelto a acompañarme en series largas.
Brandon Sanderson
Sanderson ha sido el autor con más presencia en mi lista este año. He leído varias entregas de sus grandes sagas:
- Aleación de ley, Sombra de identidad y Brazales de duelo, que siguen expandiendo el universo de Nacidos de la Bruma con ritmo y acción trepidante.
- El metal perdido, que cierra la trilogía de Wax y Wayne con gran satisfacción.
- Además completé varios libros de Escuadrón y Ecos de la Fuente de la Aleación: Escuadrón (E1), Estelar (E2), Citónica (E3), Desafiante (E4) y Escuadrón Cielo (Relatos E2.5).
- Y como toque final, Hiperladrón (E3.1), un divertimento meta sobre superhéroes que me sorprendió por su originalidad.
Sanderson sigue siendo uno de los pilares de mi año lector por su mezcla de imaginación, construcción de mundos y consistencia narrativa.
Otras joyas destacadas
Hugh Howey – Silo
La lectura de esta trilogía (Espejismo, Desolación y Vestigios) fue de las experiencias más absorbentes del año. Ciencia ficción que engancha por igual en trama, misterio y personajes.
Clásicos y contemporáneos
- Pedro Páramo de Juan Rulfo, una relectura (o primera lectura profunda) de un clásico esencial de la literatura hispanoamericana.
- Nuestra especie de Marvin Harris, una mirada antropológica que me fascinó por su claridad y alcance.
- Apocalipsis hacker de Philip Foreman y Hábitos atómicos de James Clear, que aportaron lectura más divulgativa y de reflexión para cerrar ciclos personales.
Otras lecturas
- El buen vasallo de Francisco Narla abrió el año literario con una narrativa histórica envolvente.
- La batalla final (Alex Colt 7) y Todo muere (Todo arde 3), novelas de acción que fueron lecturas ágiles y divertidas.
- Arsene Lupin — Gentleman cambrioleur (francés), que me permitió leer en original una obra clásica de misterio y encanto.
- Y dos volúmenes de BRZRKR Bloodlines en inglés, colaboraciones de Reeves/Kindt con dibujo que combinan acción con reflexiones sobre la inmortalidad.
2025 ha sido un año de amplia diversidad lectora: he retomado sagas largas, profundizado en clásicos, explorado ensayo y disfrutado de propuestas visuales como BRZRKR. La balanza entre entretenimiento y reflexión ha estado bien equilibrada, y muchos de estos libros se quedarán conmigo más allá del año que cerramos.
Nos leemos en el balance de 2026.




