El fugitivo

Como uno de los retos del Reto Lector 2022, de la web zonaereader.com, surgió leer un libro publicado bajo pseudónimo. No es de los retos más sencillos, pues normalmente la gente escribe con pseudónimo por alguna razón y lo suelen ocultar.

Recientemente se ha descubierto uno dentro de la literatura española, pero no, no voy a hablar de Carmen Mola.

Hoy la reseña es sobre El Fugitivo, de Richard Bachman… también conocido como Stephen King.

El Fugitivo
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El perro del hortelano

No hay que alimentarse solo de lecturas modernas, novelas que llegan con el único objetivo de ser consumidas sin mayor reflexión. Hay veces que hay que cambiar el registro de lo que se lee, y por eso aquí traigo la reseña de algo que no es ni moderno, ni novelado.

El perro del hortelano, de Lope de Vega.

El perro del hortelano
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Al sur de la frontera, al oeste del sol

Hoy vamos a hablar de una novela del más internacional de los autores japoneses, del que siempre se queda a las puertas de ganar el Nobel de Literatura: Haruki Murakami.

Hoy hablamos de Al sur de la frontera, al oeste del sol.

Al sur de la forntera, al oeste del sol
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Un nuevo Sol

Julius despertó atado de pies y manos sin recordar cómo había llegado a aquella situación. Después de varios días, de travesuras y borracheras, tampoco le extrañaba haber acabado atado de alguna manera; suponía que alguna de las últimas actividades como Saturnalicius princeps le habían llevado a algún lupanar para aprovecharse de sus privilegios.

Julius, hijo menor de una casa menor en Roma, había ganado el puesto de Saturnalicius princeps en una batalla dialéctica entre sus iguales, supervisada por los consejeros del mismísimo Emperador Calígula, Emperador que había extendido los días de festividad de las Saturnales a cinco, después de que su predecesor Aurelio lo hubiera reducido a sólo tres.

Así, durante esos días, el pueblo romano se había dado a la bebida, al disfrute y a los pequeños sacrificios disfrazados de ofrendas a los dioses, siendo sobre todo Saturno el beneficiado por todos aquellos regalos. Incluso los esclavos tenían algunas ventajas en su día a día, comparándolo con el resto de días del año.

Julius decidió dejar pasar el tiempo, deshaciéndose poco a poco de la resaca que lo acompañaba, pero comenzó a ponerse nervioso al ver que la noche se acababa y que nadie venía a soltarle de sus grilletes.

Poco antes del amanecer, dos mancebas llegaron y pusieron sobre un cathedrum, parecido a una silla con respaldo aunque con total ausencia de detalles, la toga clásica con la que vestían los romanos en el día a día. Esto llevó a pensar a Julius que todas las festividades habían acabado, pues durante las Saturnales sólo vestían con la synthesis, una ropa más informal.

Después, las mancebas soltaron las presas de Julius y le indicaron que se limpiara con el agua caliente que también habían traído y se vistiera para el fin de la festividad. Julius, aunque no había sido informado de tales procedimientos antes de hacerse con el cargo temporal, no puso objeción; se limpió como pudo y se vistió lo mejor posible, entre trago y trajo del vino dulce que le habían traído también. Cuando estuvo listo, las dos mancebas accedieron de nuevo a la habitación y le invitaron a seguir tras ellas.

A través de diversas callejuelas y túneles, Julius llegó a una estancia cerrada, iluminada en las cuatro esquinas con lámparas de aceite y con una ventana en el techo que hacía que toda la luz que entraba fuera dirigida al lectus funebris situado bajo ella. En ese momento Julius sintió cómo un gran peso se situaba en su estómago e intentó buscar una rápida salida de aquella habitación; la tecnología que dirigía la luz del incipiente amanecer era totalmente desconocida para él, pero lo que más miedo le hizo sentir fue el lectus funebris, ya que era la cama utilizada para llevar los cadáveres a la pira.

No encontró salida alguna y decidió empezar a controlar su respiración, calmándose con ello poco a poco.

Cuando se hubo calmado aparecieron dos sacerdotes, uno vestido como lo hacían las representaciones de Saturno, y la otra con los hábitos de Vesta, su hija.

–Hoy es tu último día como Julius –dijo el sacerdote–. Pero no te pongas nervioso, no es tu último día entre nosotros.

La sacerdotisa se acercó a él y lo calmó con unas caricias en el hombro.

–Estás aquí como sacrificio, es necesario para que el nuevo Sol que nace, pueda seguir haciéndolo en los años que vendrán –dijo ella en un susurro.

Julius, incapaz de articular palabra, solo miraba alrededor, con los ojos a punto de salirse de sus órbitas por el miedo y la tensión. Entonces, la sacerdotisa vertió un denso líquido en las lámparas de aceite y el ambiente comenzó a relajarse, la tenue luz comenzó a ganar en viveza, en nuevos colores y el olor fresco a hierva recién cortada inundó los sentidos de los tres que estaban en la habitación.

–Quedan solo unos momentos para que nazca el nuevo Sol. Las noches comenzarán a ser más cortas y los días más largos –dijo el sacerdote.

–Quedan solo unos momentos para que comience tu sacrificio. Tu conocimiento se expandirá y tus capacidades guiarán desde las sombras al resto de humanos –dijo la sacerdotisa.

Entre los dos forzaron suavemente a Julius a que se reclinase sobre el lectus funebris y un rayo de luz densa y líquida cruzó el techo sin difuminarse por la humareda que comenzaba a cubrir la habitación, acertando de lleno en la frente de Julius.

–El velo sobre tu mente se va a difuminar, y pese a que eres socialmente uno de los personajes más bajos entre las familias nobles de Roma, serás grande con el tiempo. Este sacrificio, desde el que renacerás, hará que nuestra organización siga manteniéndose en la sombra, dirigiendo y protegiendo a nuestros congéneres. El secreto que deberás guardar no está hecho para todos los hombres y mujeres que comparten el momento con nosotros. La energía que vas a aprender a controlar llevará tu entendimiento al límite, y tu espíritu deberá doblarse y forjarse para poder controlar su poder –completó el sacerdote.

Mitte potentia. Rubrum luminaria in via. Mitte potentia. Rubrum luminaria in via. Mitte potentia. Rubrum luminaria in via. ¡Mitte potentia. Rubrum luminaria in via!

La luz de la habitación se tornó roja con las palabras recitadas en un susurro por la sacerdotisa, y poco a poco se fue convirtiendo en hilos que se fueron trenzando con el rayo de luz que surgía desde el techo hasta la frente de Julius.

–Un nuevo Sol, un nuevo adepto, un nuevo protector –respondió Julius, con unas palabras que estaba pronunciando sin saber de dónde venían–. Acepto el sacrificio de una larga vida bajo las órdenes de la energía regidas por vuestro consejo, en favor de perpetuar el nuevo Sol, la transmisión del conocimiento y la protección de las viejas costumbres ocultas.

–Y nosotros aceptamos el sacrificio de guiarte, de enseñarte y de protegerte en este nuevo camino dentro de nuestras filas –respondieron dos dos sacerdotes a la vez–. Tenebrae minuantur. Illuminet nos lux infinita –recitaron.

La oscuridad brotó del cuerpo de Julius y se hizo densa, como una canica de mármol negro. Después la luz del techo se hizo más fuerte e inundó su cuerpo.

La sacerdotisa capturó la canica oscura del aire e invitó a Julius a que se levantara. Después posó la canica en el lugar en el que él había estado tumbado.

El sacerdote recitó unas palabras inaudibles y la canica negra explotó en miles de partículas de polvo negro que cubrieron todo el suelo, pavimentado ya antes de cientos de miles de partículas similares fundidas con la misma piedra.

El sacrificio había concluido. Julius había muerto. Julius había nacido.

El anterior relato pertenece a las historias perdidas de los primeros Consejos. Para saber más obre El Consejo de los actuales días y sus aventuras podéis leer en El Consejo – Edición Completa. En edición digital y tapa blanda en amazon.

Alex Colt: La materia oscura

Tenía esta saga algo perdida, y en la última visita por mi tienda de referencia… cogí las dos novelas publicadas que aún no tenía.

Hoy toca hablar de Alex Colt: La materia oscura, escrita por Juan Gómez-Jurado y con ilustraciones de Fran Ferriz.

Alex Colt: La materia oscura
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Mundo Anillo

Hace mucho que no hago una reseña, y esta va a ser de las gordas, no porque vaya a ocupar más que las anteriores, sino porque es una reseña de una saga completa, que me ha dado tiempo a releer durante el verano.

Hoy hablamos de Mundo Anillo, de Larry Niven.

Datos

La saga de Mundo Anillo consta de cinco libros, los datos a continuación, con el orden de lectura que he seguido yo:

  • Mundo Anillo (1970)
  • Ingenieros de Mundo Anillo (1980)
  • El trono de Mundo Anillo (1996)
  • Hijos de Mundo Anillo (2004)
  • El protector (1973)

Resumen

La saga al completo, menos el último libro, trata básicamente de las aventuras de Luis Wu y de su vieja, engañado o no, al Mundo Anillo, junto con diversas tripulaciones.

Os dejo una sinopsis algo más oficial:

En el año 2850, cuatro exploradores (dos humanos y dos alienígenas) son elegidos para explorar un misterioso «mundo anillo», una enorme estructura artificial en forma anular que rodea una estrella. La historia ocurre en un universo tecnológicamente avanzado, donde la teleportación instantánea y los cascos de naves espaciales indestructibles son una realidad.

Luis Wu (Louis Wu), el protagonista, es un aventurero retirado que acaba de celebrar su bicentésimo aniversario. A pesar de su edad, se encuentra en óptima condición física dado a la avanzada tecnología médica. Pasa su cumpleaños saltando delante de la línea de tiempo, de fiesta en fiesta a través de la Tierra, pero secretamente está aburrido de su estilo de vida.

Nessus pertenece a una especie más avanzada, los Titerotes de Pierson (Pierson’s Puppeteers), cuyo rasgo más notable es su extremada prudencia, sumada a una permanente paranoia. Nessus ha sido enviado a la tierra a reunir un pequeño equipo para explorar el Mundo Anillo, cuya existencia es desconocida para la mayoría de las especies del Espacio Conocido. Los Titerotes de Pierson tienen reputación de manipuladores que usan a otras especies para trabajos que pueden conllevar cualquier tipo de riesgo.

Interlocutor-de-Animales es un Kzin felinoide, especie de feroces depredadores que ha guerreado sin éxito con los humanos en el pasado lejano. Es reclutado como jefe de seguridad de la misión. Su personalidad parece estar basada en un guerrero samurái japonés.

Finalmente, Teela Brown es una joven mujer cuyo papel en la misión no está claro en primera instancia. Pero Nessus y su raza no hacen nada sin una razón, y la utilidad de Teela se clarifica a medida que el argumento avanza hacia su desenlace.

Cuando la nave se estrella en el Mundo Anillo, los aventureros deben encontrar una manera de regresar al espacio. Atraviesan grandes distancias en «aerocicletas», descubren ecosistemas extrañamente evolucionados, e interactúan con algunas de las variadas y primitivas civilizaciones del anillo. Intentan descubrir qué fue lo que causó que los habitantes del Mundo Anillo perdieran su tecnología, y especulan sobre quienes fueron los creadores y las razones que tuvieron para embarcarse en un proyecto de tal envergadura.

wikipedia

Valoración Personal

Los libros se leen muy rápido, el ritmo suele ser adecuado y las descripciones te sacan del planeta tierra para estar viendo razas que se parecen y a la vez son totalmente diferentes.

El que quizá me costó un poco mas fue el tercer libro, algo más espeso y con unos personajes «diferentes» a los conocidos.

Sencillamente es una de las sagas de ciencia-ficción que hay que leer, como la Fundación de Asimov o los Cantos de Hyperion de Dan Simmons. Y eso, aunque no sea lo mejor que he leido del autor, que con la novela a 6 manos La paja en el ojo de Dios, y su secuela, creo que llegó a otro nivel.