Multidimensional (parte VII – Vueltas)

MULTIDIMENSIONAL

7 – VUELTAS

Mientras que el disco con las sagradas escrituras había estado en su poder, Óscar había conseguido acceder a partes que estaban reservadas únicamente para él, y en las que se explicaba cómo debería actuar a continuación.

Notó el chip en el bolsillo y con aquellos nuevos conocimientos consiguió volver atrás en el tiempo, al momento en el que lo había sustraído de la base secreta en la que lo guardaban. Cuando entró en la cámara de la que lo había tomado, solo segundos después de que aquello hubiera sucedido, lo volvió a poner en su ubicación; con unos pequeños cambios en el a nivel físico y lógico.

Después generó un nuevo catálogo de instrucciones que copió en la máquina que había creado aquel chip, los nuevos diagramas serían seguidos en la clonación de chips similares y a partir de allí todo cambiaría.

Aquel reajuste tardaría algunos años en ser completo, pero Óscar sabía a ciencia cierta qué ocurriría a continuación.

Salió de allí y viajó a la Luna, en el año 2041, y se situó de manera invisible, protegido por sus nuevas capacidades, unos metros por detrás de su yo pasado. Vio cómo la Tierra desaparecía y regresaba instantes después a su lugar original, y percibió las emanaciones de energía revitalizante que desprendía. Se vio también a sí mismo, a su yo pasado, llorando por lo presenciado.

Después, y sin moverse de aquel lugar, generó el disco de datos con las sagradas escrituras. Átomo a átomo, y con la mismísima arena Lunar, dio forma al circulo perfecto que contenía todo su conocimiento. Restringió datos para que únicamente él pudiera leer, e introdujo obligaciones para sus futuros seguidores.

Entonces viajó al futuro, a los albores del duodécimo milenio, y enterró en los restos del planeta Tierra el disco. Se preocupó de que la ubicación estuviera protegida, y de que solo se encontraría el disco en el momento preciso. Por último recorrió el flujo del tiempo hacia el octavo milenio, dejando pistas aquí y allá, para que la recién creada organización de los Garantes del Espacio-Tiempo pudiera encontrar el disco que les guiaría hasta el previsto 23151.

Por último, y sabiéndose con la misión cumplida, regresó a su hogar. Ya había vivido demasiado en unos pocos días, y necesitaba continuar con una vida relativamente tranquila.

Volvió a sentarse en su sofá, cerró los ojos y se concentró en volver a ocultar los canales de luz de su cuerpo, para siempre.

Entonces ante el, y sin invitación previa, aparecieron Ïorgs, Älig y Ëlg, que se postraron ante él. Óscar notó que Ïorgs había tomado la presidencia del grupo, y que se había convertido en el más alto de los tres.

—Te pedimos disculpas por nuestra actuación anterior —dijo Älig con sumisión.

—Ïorgs nos ha explicado lo ocurrido y sentimos mucho nuestro ataque —continuó Ëlg.

Óscar los miró a los tres, como un padre haría con sus chiquillos cuando estos se sienten mal por haber hecho una travesura sin importancia, aunque los separaban más veinte milenios de evolución.

—Obrasteis como debíais y todo ha ocurrido según lo escrito, no debéis sentir desasosiego.

Los tres se levantaron con alivio y segundos después desaparecieron dejando a Óscar en su sofá, solo, esperando que a partir de aquel momento su vida fuese más sencilla.

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