Excusas para no escribir

Excusas, esto es algo que todos buscamos en algún momento aunque no deberíamos sentirnos orgullosos por ello. Tampoco tenemos que sentirnos mal por hacerlo, es algo natural… contra lo que luchar.

Nos gusta la rutina, porque mientras más ejecutamos una misma acción mejor la realizamos e incluso menos energía consumimos en hacerlo. Nos especializamos, pero la rutina mata al cerebro.

El resto del cuerpo funciona de una manera similar mediante el fenómeno de la homeostasis, por el cual y simplificándolo mucho en un ejemplo, si estamos gordos será difícil volverse delgado, y viceversa, el cuerpo busca estabilidad pare que el mantenimiento del día a día sea lo más sencillo posible.De la misma manera nuestro cerebro, cuando le urgimos para escribir algo, para que acelere el ritmo y genere ideas y las podamos llevar al papel, buscará automáticamente excusas; al igual que si queremos salir a correr buscamos si hace fría o ha llovido para darnos una razón, falsa la mayoría de las veces, para no hacerlo.

Por suerte podemos encontrar soluciones para esas excusas.

Página en blanco

La mentira del bloqueo del escritor, el miedo a la página en blanco. Eso siempre está ahí, si no quieres ver la página en blanco escribe, aunque no sea nada interesante.

Si no tienes ninguna idea, lee algo, pues un libro puede servir de semillero para otro. No te obsesiones porque no te sale nada, simplemente comienza a escribir. Aquí posibles soluciones:

  • Mira a tu alrededor y seguro que encuentras algo con lo que empezar un texto, algún objeto que te lleve a alguna situación que haga que tus dedos vuelen sobre el teclado.
  • Abre el diccionario, mueve el dedo sin mirar y páralo sobre alguna palabra. Ahí puede haber una historia.
  • Piensa en alguna situación sobre el tema del que quieras escribir. Ejemplo para un relato de fantasía: Se te evapora un dedo de la mano y tienes que escribir sobre cómo lo buscas, cómo te afecta su pérdida, etc.

Falta de tiempo

No hay falta de tiempo para escribir, lo que hay es falta de interés.

Si quieres escribir siempre tendrás tiempo para hacerlo. En 10 minutos de transporte público puedes tener mil ideas y si llevas una libreta y un lápiz las puedes escribir para no perderlas. Después se pueden dedicar 15 o 20 minutos antes de acostarse para desarrollarlas en el ordenador. Es mejor que ver cualquier programa basura de la televisión.

Sólo hay que romper algunos hábitos poco sanos para liberar tiempo y podérselo dedicar a escribir.

Ataduras

Falta de concentración

Por suerte no somos detergentes, así que no es necesario que estemos concentrados para escribir. De hecho a veces es recomendable estar algo dispersos para tener ideas.

He de decir que a mí me pasa; suelo estar disperso, en las nubes, pensando en las musarañas… y he sido así desde niño, con lo cual estoy acostumbrado y he desarrollado mecanismos para poner los pies en la tierra de cuando en cuando.

Para escribir busco estar sentado, con el teclado y el ratón en una posición concreta, mirando de frente a la pantalla, coloco los papeles con las anotaciones de determinada manera, pongo alguna canción que simule el espíritu de lo que quiero escribir en bucle, y escribo. Y puedo estar dos horas en ese estado preciso para escribir.

Excusas, para no tener excusas

No merece la pena.

Porque en el tiempo que tardas en buscar una excusa ya podrías llevar 100 palabras escritas.

La vida es la única excusa que vale, y tus personajes merecen vivirla.

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