El Capitán Alatriste

Vamos a empezar hoy con las reseñas de una saga de aventuras, de autor nacional, y que nos lleva al Siglo de Oro. Supongo que con esos datos, y si no hubierais leído el título de la reseña, sabríais de qué libro voy a hablar.

Comenzamos la reseña de ‘El Capitán Alatriste’, escrito por Arturo (y Carlota) Pérez-Reverte.

El Capitán AlatristeDatos

El libro fue publicado en 1996, con lo cual tiene ya más de 20 años. Mi copia es una tercera edición de Diciembre de ese mismo año; no se si en estos tiempos se llegan a imprimir terceras ediciones de algún libro. Este acompaña en la estantería a sus más modernas continuaciones. Son poco más de 230 páginas que se leen en dos o tres sentadas en un banco frente al Manzanares, que es como lo he hecho yo.

Recuerdo que lo leí por primera vez tras las navidades de aquel año, pues lo escogí como regalo de aquellas fechas. La segunda vez ha sido hace nos días, recordando viejos tiempos. No es lo mismo leer un libro con 15 años, que con 35.

Resumen

Aquí tenemos una historia de aventuras de manual, con un personaje principal bravo y su criado (ahijado a la fuerza) que le acompaña en sus aventuras, le salva el pellejo en algún momento y que es el narrador de la historia.

Podemos encontrar la siguiente sinopsis en la web del autor:

“No era el hombre más honesto ni el más piadoso, pero era un hombre valiente”… Con estas palabras empieza El capitán Alatriste, la historia de un soldado veterano de los tercios de Flandes que malvive como espadachín a sueldo en el Madrid del siglo XVII. Sus aventuras peligrosas y apasionantes nos sumergen sin aliento en las intrigas de la Corte de una España corrupta y en decadencia, las emboscadas en callejones oscuros entre el brillo de dos aceros, las tabernas donde Francisco de Quevedo compone sonetos entre pendencias y botellas de vino, o los corrales de comedias donde las representaciones de Lope de Vega terminan a cuchilladas. Todo ello de la mano de personajes entrañables o fascinantes: el joven Íñigo Balboa, el implacable inquisidor fray Emilio Bocanegra, el peligroso asesino Gualterio Malatesta, o el diabólico secretario del rey, Luis de Alquézar. Acción, historia y aventura se dan cita en estas páginas inolvidables.

Valoración Personal

Hay veces que la memoria te traiciona, y yo creía, antes de empezar a leerlo, que la historia de este primer libro era mucho más amplia, pero en veinte años se olvidan cosas.

Al final, en este libro, pasan dos o tres cosas, y se recuerdan otras tantas del pasado, supongo que para poner a los personajes en su contexto para los libros posteriores.

Sí es cierto que, pese a no pasar demasiado a priori, se cuenta todo con una profundidad y un detalle digno de alabar, quizá en algunos momentos el autor se va por los cerros de Úbeda con tantos detalles adyacentes a la historia, pero eso no le resta valor al libro.

Para la valoración, voy a poner la que me pareció a los 15 años… y después la que me ha parecido ahora, que ya no soy el público objetivo del propio libro; cada lectura tiene su momento.

AceptableTirurí-ta-ta…

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