Neuromante

Hace unos días no tenía ganas de leer, ni de escribir, y ni siquiera sabía qué leer; para lo de escribir, con tres novelas en preparación era solo cuestión de ausencia de ganas.

Así que escarbé, pedí consejo y busqué en canales de youtube… el último recurso. Y por fin, recordé un libro que me faltaba por leer, que estaba en la lista, y que es seminal de un género.

Hoy hablamos de Neuromante, de William Gibson.

Neuromante
Continuar leyendo «Neuromante»

Dale un remate a tu novela

Durante varios artículos he ido explicando cómo comenzar, dividir o estructurar tu novela, pero hasta ahora nunca he explicado como darle un digno remate.

Esto es muy personal, pero si tenías el final claro durante la fase de planificación será relativamente sencillo ponerle punto y final, de lo contrario puede haber ciertos problemas; yo solo voy a hablar de lo que yo hago, en ningún caso digo que sea la manera oficial, total, ¿quién soy yo?

¿Es el final que habías planeado?

Durante la planificación, o incluso antes de empezar a escribir, yo ya tengo claro un final, que suele ir junto al principio. Normalmente funciono así, con una linea de diálogo para empezar el texto, y con ello el conflicto. Suelo saber cómo va a terminar; esto me funciona tanto para novelas como para relatos.

Así que si el final es el que querías darle desde un principio, perfecto, ya lo tienes, o no.

¿Han cerrado todos los personajes sus tramas?

Normalmente una novela tiene varias tramas, la principal y las adyacentes. Puede que no queramos cerrarlas todas porque son una vía para próximas novelas, pero creo que es necesario no dejar colgando historias pendientes. Se les puede dar un falso final con solución de continuidad por si quieres continuar más adelante, no hace falta matarlos a todos (como hace George R.R. Martin…).

¿Has cumplido tus objetivos?

Todo el mundo tiene una agenda, lo quiera o no, y cuando se escribe cualquier tipo de texto este tiene unos objetivos, una finalidad, más clara o más difusa.

Si eres consciente del porqué de tu texto, podrás analizar si cumple esos objetivos cuando llegues al final.

Este suele ser mi caso, intento darle un tema al texto y que este se vea desarrollado durante el mismo. Por ejemplo, en las diferentes partes de El Consejo había un tema claro, que creo que fui capaz de desarrollar de manera óptima, este era qué hacer con tus capacidades cuando estas son superiores y cómo conjugan con la propia moralidad de uno mismo.

¿Dejarlo en alto o de manera relajada?

Creo que hay dos vertientes de dar un remate, que este sea después del clímax en un entorno relajado, véase Los Vengadores comiéndose un shawarma después de la batalla de Nueva York, o…

…dar un golpe en la mesa para que la historia resuene en la cabeza del lector durante un tiempo después de haber terminado la lectura.

Yo prefiero el segundo tipo de final, da menos signos de agotamiento por parte del escritor; todos hemos leído textos que parece que se acaban porque el escritor no quería seguir escribiendo.

De todos modos, para el que escribe nunca, o casi nunca, habrá un remate perfecto, siempre quedará algo en el tintero que se intentará mejorar en la fase de revisión y corrección, pero en algún momento hay que poner el último punto.

Cantar de Gesta – Características y ejemplos

Seguimos con la serie en la que explicamos otros tipos de literatura, como le tocó su turno al haiku en otro artículo.

Hoy vamos a hablar del Cantar de Gesta, estilo que se originó en Europa en los siglos XI y XII, sobre todo en España, Francia, Alemania o Rusia.

Características

  • Son poemas épicos, la mayoría de las veces anónimos.
  • La métrica es irregular, aunque suelen ser versos de 14 sílabas, utilizando un lenguaje simple y expresivo.
  • Su longitud puede variar entre los 2000 y los 20000 versos.
  • Los héroes representan las virtudes de sus pueblos, mostrándolos como ejemplo a seguir.

Ejemplos

Uno de los ejemplos más claros en la literatura española es El Cantar del mio Cid, escrito al rededor del año 1200.

Este se puede encontrar en diversas versiones, en el siguiente enlace de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.

De los sus ojos tan fuertemente llorando,
Tornaba la cabeza y estábalos catando.
Vio puertas abiertas y postigos sin candados,
Alcándaras vacías, sin pieles y sin mantos,
Y sin halcones y sin azores mudados.
Suspiró mío Cid pues tenía muy grandes cuidados.
Habló mío Cid, bien y tan mesurado:

Nacidos de la Bruma

Esta reseña me ha costado mucho tiempo hacerla, pues no es sobre un libro sino sobre una trilogía, de la que creo que hay una cuarta parte que no sé si leeré, y que me ha llevado más de un año terminar.

Hoy vamos a hablar de Nacidos de la Bruma de Brandon Sanderson.

Para que veáis lo que me ha costado terminarla, un ejemplo: el primer libro de la saga, El imperio final, le leí en poco menos de un mes, como el segundo, El pozo de la ascensión, para el tercero, El héroe de las eras, he necesitado casi seis meses, y eso tiene una explicación.

Continuar leyendo «Nacidos de la Bruma»

III Concurso de relato corto de ciencia ficción en ZonaeReader

Buenos días, ya están publicadas las bases del nuevo concurso en ZonaeReader, que por votación popular ha sido convocado como:

III Concurso de relato corto de ciencia ficción

A continuación adjunto las bases, además del anterior enlace:

Continuar leyendo «III Concurso de relato corto de ciencia ficción en ZonaeReader»

Entrevista a Isidro López Neira de ZonaeReader.com

Hoy, en vísperas de un nuevo concurso en ZonaeReader, os traigo una entrevista a uno de sus fundadores, Isidro López Neira, donde hablamos del camino que ha ido recorriendo la página.

Continuar leyendo «Entrevista a Isidro López Neira de ZonaeReader.com»

Nuevo Concurso Literario en ZonaeReader.com

Muy buenas.

Aunque últimamente voy con poco tiempo libre en los bolsillos, no quería olvidarme de comentaros que zonaereader.com está preparando un nuevo concurso literario.

Para comenzar, han puesto en marcha dos votaciones, que comento a continuación, con sus pertinentes enlaces. Como siempre, dando oportunidades para que los propios concursantes o personas del jurado, participantes todos del concurso, puedan elegir cómo será el mismo.

Las votaciones se podrán efectuar hasta el miércoles 18 de marzo de 2020.

Formato del concurso

Se puede votar desde este enlace, y las opciones son las siguientes:

Temática del concurso

Añado aquí el enlace para la votación, y las opciones son… muchas, pero pueden elegirse hasta 4 de ellas:

La miserable muerte del Señor Rata

–Lento, Carlos, siempre lento y con altas cotas de sufrimiento. Un tiro con bala de bajo calibre en el estómago, que la sangre se mezcle con los residuos internos y se infecte el sistema completo mientras que fenece de manera sucia, pidiendo clemencia y un tiro en la cabeza que no llega, que vea con lágrimas en los ojos cómo nadie hace nada por ayudarle a irse lo antes posible de este mundo…

–Pero esa conversación fue privada, nadie hablaba en serio –comentó el acusado mientras que la agente leía en su tablet palabras de una conversación privada entre algunos compañeros del recientemente fallecido.

El Señor Rata, como así llamaban en diversos círculos al occiso, no era su nombre real, solo un apodo que había ido acarreando, u obteniendo, en todos los empleos que había conseguido. Sin buscarlo, y sin saberlo, todos los compañeros le habían apodado de la misma manera, como si aquellas dos palabras, que coincidían con sus siglas, le vinieran como un guante.

El Señor Rata, había vivido siempre observando con mirada turbia desde su puesto de trabajo, no sabía lo que era el silencio stampa, y siempre había guardado información relativa a sus compañeros para utilizarla en su propio beneficio, cayera quien cayera, siempre que él pudiera ascender un peldaño en la escalera empresarial. Aquella manera de actuar le había llevado a vivir solo, y no por elección. Desde sus tiempos del colegio había sido dejado de lado por su forma de actuar, con bromas a destiempo, palabras fuera de tono, o comentarios anacrónicos. Solo había vivido y solo moriría.

Aunque la forma no había sido la misma que la agente estaba relatando en aquellos mensajes de texto que no deberían haber salido de su confinamiento digital, se parecía demasiado como para dejarla pasar.

Su cuerpo frío había sido encontrado en el garaje de la oficina, junto a un pilar, con un charco de sangre que se había extendido por el suelo de manera lenta y consistente. El suceso había ocurrido un viernes, a última hora de la tarde, en un horario en el que el Señor Rata no debería haber estado por la zona. Las cámaras de seguridad no habían captado al asaltante, o si lo habían hecho, esa porción de la grabación había sido eliminada, y solo unos pocos podían, o sabían, alterar aquellas grabaciones.

–Sé que teníais algo contra él –dijo la agente –. Todos en la oficina, e incluso los que no trabajan desde aquí, teníais problemas con él, pero tú eres el único que en algún momento habló de eliminarlo.

–Y tendría que ser muy estúpido para hacer algo así, siendo el único que había dado alguna opción. Además, a la hora a la que decís que sucedió todo yo estaba bastante lejos de la oficina. Seguro que podéis triangular mi posición con el móvil en ese periodo temporal –respondió el acusado dando una coartada fácil de comprobar.

La agente se quedó mirándolo durante unos segundos, sabiendo que él no había hecho nada, pero sin ningún otro hilo del que tirar para dar con el culpable, salvo el arma homicida.

–Hemos encontrado tus huellas en el destornillador con el que fue asesinado.

–¿Solo mis huellas? ¿Qué destornillador?

–Mango azul, de estrella, unos 25 centímetros de longitud.

–Creo que sé de qué destornillador hablas, ¿tiene un corte en V en la zona del mango? Las herramientas suelen estar en un cajón, disponibles para todos los empleados. Ese destornillador lo cogió nuestro jefe, junto con unos alicates de corte pequeños, hará unas dos semanas. Dijo que lo necesitaba para un proyecto y no puse objeción, es el jefe de todo el departamento. Pero no me has dicho si las mías son las únicas huellas, ese destornillador lo habremos usado tres o cuatro personas antes de que se lo llevara.

Otro silencio denso mientras que la gente movía los informes en la tablet buscando aquella información.

–¿Cómo te llevas con tu jefe?

–Nos soportamos.

–Sí, solo estaban tus huellas –respondió la agente –. ¿Son estos los alicates que has comentado? –dijo mientras le enseñaba una fotografía tomada en la sala de servidores del edificio de oficinas, y con restos de sangre.

–¿Donde los han encontrado?

–En el edificio, en un CPD que usan los responsables de la seguridad.

–Entiendo, ahí es donde guardan las grabaciones, tienen un viejo robot de cintas, por eso me estáis acusando, no sabéis quién ha sido porque se han llevado las grabaciones. ¿También tiene mis huellas?

–No, están limpios de huellas.

–No querría hacer vuestro trabajo, pero quizá debáis preguntar a quien tenía el destornillador, los alicates, y además, unas huellas poco marcadas. Tiene que entrar con clave en la oficina, en lugar de con el dispositivo de huellas, porque este es incapaz de leerlas. Aunque no creo que fuera capaz de enfrentarse a nadie, es bastante cobarde, solo podría haberlo hecho atacando por la espalda –dijo el acusado –. Lo siento, no quiero despistarlos. Creía que se llevaban bien, estaban medrando juntos en la empresa y se contaban confidencias…

Otra pausa tensa, en la que se podía ver que la agente estaba pensando concienzudamente en las pistas y en la reciente conversación. El jefe del acusado no había aparecido por la oficina, había llamado el día antes diciendo que se encontraba indispuesto. Además, era el único de la oficina que tenía posibilidad de acceder al CPD donde se habían encontrado los alicates, y el asesinato, aunque no había trascendido, había sido por la espalda. Al Señor Rata lo habían apuñalado desde la retaguardia dos veces, una en el cuello y otra en el costado izquierdo. La altura de las puñaladas indicaban que el asesino no pasaba de 1,65 metros de altura, y el detalle de las huellas hacía que todas las piezas encajaran. Además, él había sido el que había proporcionado el texto del chat privado.

–Guardia, liberadlo, no es el culpable –dijo la agente –. Creo que le han tendido una trampa. ¿Hemos podido dar con su jefe?

–Sí, lo acaban de encontrar en su casa de vacaciones, parece ser que se ha suicidado. Según el estudio preliminar no lleva ni dos horas muerto.

El Consejo – Edición Completa (primeros 6 capítulos gratis)

Durante 2017 publiqué El Consejo – Conocimiento, y ya desde ese momento sabía que después vendrían El Consejo – Habilidad, también publicado durante 2017, y El Consejo – Claridad, que llegaría en 2019.

Ahora, he decidido crear una nueva edición, con los tres ejemplares unidos y corregidos, para que podáis disfrutarlo de una vez, sin complicaciones de orden y de una manera mucho más sencilla.

El Consejo - Edición Completa
Continuar leyendo «El Consejo – Edición Completa (primeros 6 capítulos gratis)»